Escribir es abrir las puertas del alma, del corazon, escribir es mostrarte tal cual eres.

Siglo XVIII...


Un dia muy curioso, un dia especial, con una sorpresa que no esperaba y que no es algo propio de mi.

Al terminar las clases, unos amigos y yo vamos a la cafeteria en Ciencias Quimicas para comer un taco pirata, hasta ahi todo perfecto, como de costumbre; pero oh sorpresa que el destino es curioso y sorprendente, en exactamente la misma cafeteria, el mismo dia y a la mima hora se encontraba la niña mas linda que haya visto hasta ahora, fue obligacion de este pobre poeta escribir un par de versos para dicha dama.

Como de costumbre pensaba llegar a mi casa para guardar el poema en mi libreta, pero eso no era lo que pensaba el destino...

Si viviesemos en el siglo XVIII cuando las cosas y el romance eran mas sencillos hubiera sido de lo mas comun entregarle un poema a una desconocida, incluso declamarselo, pero hoy en dia corres el riesgo de pasar por psicopata! O acosador! Como no soy ninguna de esas cosas, seguia con la idea de llevarme el poema, pero por lo visto mis amigos no pensaban asi.

El poema se lo llevaron ellos mientras yo, muerto de verguenza, corria a mi clase de Aleman... Las noticias que me trajeron mis embajadores fueron... tentadoras, como me gusta cuando una mujer se sonroja, encantada de un cumplido o poema... Tan solo de imaginar su dulce cara sonrojada...

Pero en fin, se ha quedado con mi poema, con una parte de mi corazon y con un espacio en este blog..
el Desheredado

2 comentarios:

  1. Me inclino ante semejantes palabras, yo escritora no romantica porque dentro de tu relato encuentro la medida de pasión exacta que raya entre lo romantico y lo sublime sin dejar de ser real.

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